Ángel Pintado Sevilla
Tomelloso, Ciudad Real, 1955
Ángel Pintado Sevilla es un pintor de formación esencialmente autodidacta cuya trayectoria se ha desarrollado dentro de una figuración de marcado carácter personal. Nacido en Tomelloso, su sensibilidad artística se encuentra vinculada a la tradición pictórica manchega y, particularmente, a la obra de autores como Francisco Carretero, Antonio López Torres y Antonio López, referentes que contribuyeron a configurar su mirada sobre el paisaje, el objeto cotidiano y la luz.
A los veinticinco años decidió dedicarse plenamente a la pintura, desarrollando desde entonces una obra centrada en el estudio de la realidad a través de una técnica minuciosa y una especial atención a las cualidades lumínicas. Bodegones, interiores, paisajes y escenas de carácter cotidiano adquieren en su pintura una dimensión poética, donde la observación directa se combina con una notable sensibilidad atmosférica.
Su obra, presente en colecciones particulares tanto españolas como internacionales, representa una continuidad renovada de la tradición figurativa española: una pintura serena, rigurosa y profundamente vinculada a la experiencia visual.