Javier Florén
Javier Florén Bueno (1955–1998) fue un escultor valenciano vinculado estrechamente a la escena artística de Cuenca. Su obra se caracteriza por una personal investigación de las formas orgánicas y animales, trabajadas en materiales como el hierro y la madera, con un lenguaje de gran fuerza expresiva y sensibilidad. Su trayectoria incluyó exposiciones en España e Italia y su obra está presente en colecciones como el Museo de Arte Contemporáneo de Elche y la Fundación Pagani de Milán.
Relacionado con el ambiente artístico que se desarrolló en torno a Fernando Zóbel y el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, Florén formó parte de una generación de artistas que contribuyó a enriquecer la escena contemporánea conquense. Entre sus obras públicas destaca el Monumento al Maquis, realizado en Santa Cruz de Moya en 1991.