Antonio Lorenzo
Madrid, 1922 – Madrid, 2009
Antonio Lorenzo ocupa un lugar destacado en la renovación de la abstracción española de la segunda mitad del siglo XX. Formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando bajo la tutela de Francisco Esteve Botey y Daniel Vázquez Díaz, inició su carrera dentro de la tradición figurativa antes de evolucionar, a mediados de los años cincuenta, hacia la abstracción.
Su trayectoria quedó estrechamente ligada al ambiente artístico de Cuenca y a figuras como Fernando Zóbel, Antonio Saura, Gerardo Rueda, Gustavo Torner y Eusebio Sempere. Fue miembro fundador y asesor del Museo de Arte Abstracto Español, institución cuya creación constituye uno de los episodios fundamentales de la modernización del arte español de posguerra.
Pintor y grabador de extraordinaria inquietud intelectual, Lorenzo desarrolló un lenguaje abstracto de gran sutileza, en el que aparecen referencias simbólicas al progreso, la tecnología y la máquina. Su investigación sobre el grabado, abordado desde una perspectiva experimental, ocupa asimismo un lugar fundamental en su producción. Su obra se conserva en importantes colecciones españolas y extranjeras y constituye una aportación esencial a la historia de la abstracción española.